La Fundación Centro de Estudios Históricos Marco Antonio Valencia de Florida cumple una década de funciones. Un trabajo esforzado y valiente de Gustavo Adolfo Torres Álvarez, quien un 22 de septiembre de 2016 tomó la determinación de emprender esta utópica misión de contarle a la ciudadanía local, que la historia es un bien inmaterial invaluable para la humanidad.
En este recorrido no se ha cansado de invitar a floridanos de reconocida trayectoria en el ámbito de la cultura, el arte, la docencia y diversas actividades, para que se sumen a este propósito y ha logrado que algunos lleguen, participen y luego continúen en otras actividades de su interés.
Nombres como el del licenciado Marco Antonio Valencia (q.e.p.d), docente destacado de nuestro municipio, quien dio nombre al Centro de Historia local por el legado escrito que dejó y que contribuyó para que muchos de los datos que enriquecen la historia local, se corroboraran con los testimonios que plasmó en sus obras literarias.
Heriberto Sanabria Astudillo (q.e.p.d), abogado y destacado dirigente político del orden nacional, atendió la invitación y le dio un impulso importante en los inicios de la organización para que se lograran los primeros objetivos institucionales de la historia municipal.
Óscar Ibagué Sánchez (q.e.p.d), docente y entrenador deportivo en pesas específicamente, combinó su pasión por la halterofilia con el altruista oficio de construir la historia a través del archivo de periódicos, revistas y recortes con hechos que nos marcaron entre las décadas del setenta y ochenta.
Diego Silva Otero un reconocido floridano que se destaca en los medios audiovisuales también se sumó al esfuerzo que demanda el Centro de Historia y con su especialidad, ha dejado una huella imborrable en nuestras actividades. Agradecer también el apoyo en sus inicios en la logística a Leyder Poll Sánchez socio fundador, al igual que a Jenny y Diego Guata en la elaboración de los primeros boletines y el registro fotográfico de los primeros eventos realizados.
La trabajadora social Liliana Torres Renza, reconocida madre comunitaria del municipio y administradora del legendario Hogar Infantil Las Abejitas, también miembro de una familia querida y arraigada de la localidad, hace parte de este sueño de tejer con paciencia y sin descanso la historia local.
Fernedy Yonda
Silva, ex concejal del municipio y autor de la columna de opinión La Malagona,
también acató el llamado de la historia y desde su rol como miembro honorario,
ha secundado las iniciativas de la Fundación en aras de que se logren los objetivos
de investigación, adopción y promoción de la historia local.
La docente María del Pilar Guaitarilla, su hijo Manuel Alejandro Gómez y la licenciada Fasley Nieva, también escribieron su propia página en el Centro de Estudios Históricos en el momento que estuvieron vinculadas. Su trabajo también ha sido una contribución valiosa en este trasegar tan arduo. Mención especial se merece también la lic. Blanca Nubia Varela (q.e.p.d), quien hizo parte de la fundación, participando activamente de los eventos anuales.
Posteriormente se acogieron nuevos miembros amigos como el poeta Edgardo Machado, Ilberth Escobar y Pedro Cabal, quien fue uno de los fundadores recientemente de la Academia de Historia de Candelaria.
La profesora María Nury Delgado, quien ya goza de un merecido retiro de su ocupación en la educación, también se ha sumado a esta tarea dispendiosa de promover la historia, desde su aporte con los hechos más relevantes de la historia local, a través de su participación en la elaboración del libro Florida: recuperando la Memoria Colectiva.
La docente Elizabeth Benavidez, ocupa un lugar especial en esta historia, porque cuando ocupó el cargo de Secretaria de Cultura y Turismo, fue la única que destinó partidas del presupuesto municipal de cultura para avalar muchas actividades del Centro de Historia, siendo ese periodo de los más destacados en las actividades de la Fundación.
Aura Elisa Reyes, reconocida líder social y participe de la mesa de víctimas del municipio, integró su vocación de poetisa con el sacrificado oficio de escribir la historia del municipio, porque entendió que muchos de los hechos que caracterizan la localidad también están marcados por la violencia.
Y en esta década de actividades no podemos obviar la participación de algunos comerciantes, familias e instituciones que han apoyado económicamente esta gesta y cuyo aporte es valiosísimo para los intereses que perseguimos:
Laboratorio Clínico Clara Lucia Uribe; Mozaiko de Miguel Ángel Chavarro Jr, Bizcochuelos Doña Leo de José Luis del Castillo, Balneario Tayrona y Mueblería La promoción de los muebles de don Gersain y su esposa Nancy Tafurt, Hotel El Pedregal, Hotel Cucaña, Fusión Kreactiva, Papelería Genius sr Juan Manuel Ramírez, Cámara de Comercio de Palmira, colegio San Francisco de Asís, La Fortuna Plaza, Grupo Médico del Parque, Instituto Antonio Nariño, Ex concejal John Herrera, Parroquia San Antonio de Padua, Juan Pablo Orozco y familia, Julián Mora, Mauricio Bahamón, la Fundación Caicedo González Riopaila Castilla, Pluss Radio, al igual que a la oficina de Cultura y Turismo, Concejo Municipal y la actual administración, entre otros benefactores.
Floridanos la
historia no se detiene, por eso requiere de hombres y mujeres dispuestos a
protagonizarla y a escribirla. Hoy le rendimos un homenaje a seres de carne y
hueso, que desde su fragilidad hacen grande y fuerte nuestro municipio. Por lo
que ha sido, es y será.
Muchas Gracias.
Fernedy Yonda Silva
