martes, 20 de enero de 2026

Dos párrocos del siglo XIX

 

El pasado 21 de octubre de 2025, la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá del municipio del Cerrito, celebró sus doscientos años de creación, con la presencia del actual obispo de Palmira y una buena parte de su clero, con una memorable celebración eucarística se honró el legado de sus primeros habitantes y de sus párrocos entre ellos Manuel José Guzmán, a quien se inmortalizó con una pintura y una escultura, como homenaje de la feligresía al presbítero fundador. En este escrito, expondré como el primer párroco de la comunidad sirvió pastoralmente antes de 1825 en el curato de Candelaria, al igual que el presbítero Francisco Quijano y Lemos, primer párroco de Florida.

 




En los tiempos de la reconquista española, donde la mayoría de criollos que lideraron el proceso de la Independencia pasaron a la historia en el patíbulo, por parte de las autoridades realistas, en la región de Caloto del obispado de Popayán, dos sacerdotes iniciaban su ministerio en el curato de Candelaria, cuya iglesia parroquial se ubicaba en el pueblo del mismo nombre, de gentes mestizas, pardas, libertos y esclavos, me refiero en primer lugar a Francisco Quijano y Lemos, quien aparece referenciado según los archivos de esta época en noviembre de 1817, para entonces fue el ministro celebrante del bautizo de don Juan Josef Noguera y Baraona, hijo legítimo de Cristóbal Mosquera y doña María Ignacia Varona, celebrado en la viceparroquia de Santa Rosa.

 

Un año después, para el 20 de febrero de 1818 figuró el Presbítero Manuel José Guzmán como oficiante del bautizo de Brígida Bedoya y Palomino, hija legitima de Julián Bedoya y María Palomino, esto en la viceparroquia de Perodias; meses después, se encargó de celebrar en la viceparroquia de la Concepción del Bolo, el matrimonio entre Josef Joaquín Echeverry y Juana Molina el 7 de abril de este mismo año, lo cual nos muestra que fue un ministro cercano a la feligresía de la región, téngase en cuenta que nació en Palmira a finales del siglo XVIII y estas referencias demuestran también que tuvo relación directa con las primeras familias que más tarde promovieron la creación del curato; fue nombrado como párroco del Cerrito, tras la creación de esta comunidad por el obispo Salvador Jiménez de Enciso el 21 de octubre de 1825 y previamente en el proceso de la fundación de la población el 30 de agosto, en la que se le atribuye un papel destacado como su primer párroco.

 

Previo a la creación de la parroquia que dio origen a Florida, el presbítero Quijano y Lemos, figuró como celebrante de algunos sacramentos respectivamente entre ellos del matrimonio entre Ángela Lozano y Antonio Belalcázar en septiembre de 1825, al igual que en la boda de Andrés Chávez y María Rosa Zapata en febrero de 1826, esto confirma su presencia en la zona para entonces adscrita a Candelaria, pero que ya aparece referida con categoría de parroquia, en el primer censo de Palmira como parte integrante de este cantón, cuando le fueron adjudicadas a este nueva población, las tierras entre los ríos Bolo y Desbaratado, mientras que Palmira cedió al cantón de Buga, las tierras en las cuales se enmarcó la parroquia del Cerrito, según el decreto de la curia payanesa presidida por Monseñor Jiménez de Enciso, quien a propósito fue el último obispo de Popayán de origen español y el primero en aceptar el gobierno republicano a partir de 1822,  pese a que tras el triunfo patriota en el Puente de Boyacá en 1819, huyó a Pasto, pero decidió regresar a la sede del obispado por gestión diplomática que hicieron los generales Francisco de Paula Santander, Antonio José de Sucre y el Libertador Simón Bolívar, a quien después de considerar un enemigo del Rey, luego le elogió como padre de la república naciente, de esta forma, terminó sus años de ministerio como un ferviente patriota y tuvo incidencia en el surgimiento del Cerrito, Florida, Yotoco y otros pueblos más, puesto que para la época el término “parroquia” no representaba solamente una entidad eclesiástica, sino a su vez una división administrativa republicana, creada tanto por las autoridades eclesiásticas como por las civiles, de acuerdo con la ley de patronato, esto en las primeras décadas del siglo XIX.

 

Algunos datos genealógicos del ilustre ministro de origen palmirano M.J Guzmán, se encuentran contenidos en el Diccionario Genealógico del Cauca en el que se menciona que ejerció su ministerio en diferentes ciudades de la región, entre ellas Cartago y Palmira respectivamente, para pasar entonces al Cerrito, parroquia de nueva creación, en la cual se le refiere como fundador, puesto que cooperó a la traslación del curato a su sitio actual, donde permaneció hasta 1838, pocos años antes de su fallecimiento.

 

Mientras que sobre el cura Quijano y Lemos, primer cura propio de Perodias en 1826, se tiene que nació en Popayán en 1765 y murió en 1831, de acuerdo con Gustavo Arboleda, la familia Quijano es de abolengo muy antiguo, según los nobiliarios españoles y sus propios pergaminos. Algunos autores le refirieron, como uno de los impulsores de la fundación de Florida; sin embargo, con la documentación recopilada hasta la fecha, entre ellos los archivos eclesiásticos de Candelaria, se comprueba que ya se hallaba presente en la región antes de 1825, fue por ello que al momento de reunirse los vecinos de las viceparroquias para ser erigidos como nuevo curato, le eligieron de manera unánime como su primer párroco, como se puede leer en el expediente sobre su creación y que ejerció en esta nueva comunidad entre 1826 y 1830, donde administró los primeros sacramentos en la iglesia parroquial de Santa Rosa y otros sitos como el Bolo, Desbaratado y Pedregal.

 

De estos dos importantes ministros que dejaron huella en sus respectivas comunidades, podemos hacer el honor que les confiere la Sagrada Escritura: Hagamos el elogio de los hombres ilustres, de nuestros antepasados en la historia (Eclesiástico 44, 1) y también el homenaje del profeta Daniel: Los doctos brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a la multitud la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad (Dn 12,3).

 

Fuentes primarias

 

Archivo Arquidiocesano de Popayán. Legajo 72 y Decreto 835 de julio 1° de 1826

Archivo Parroquial de Candelaria. Libro II de Bautizos y II de Matrimonios.

 

Libros y Publicaciones

 

Diccionario Biográfico y Genealógico del antiguo departamento del Cauca. Gustavo Arboleda. 1962.

 

Autoría: Gustavo Torres Álvarez

miércoles, 3 de diciembre de 2025

LA POLA, símbolo del sacrificio de las mujeres que dieron origen a la patria

 

Policarpa Salavarrieta. Fundación Erguete

En el pasado bicentenario de la Independencia (2010-2019) desde los medios audiovisuales y escritos, se exaltó el papel de la mujer en las revoluciones que condujeron a la construcción de la república, aunque para el contexto histórico del siglo XIX el papel de la mujer se hallaba relegado al ámbito del hogar, mientras que la participación en política estaba reservado solo para los hombres; sin embargo muchas de ellas como las juanas o gualumbas, rompieron paradigmas y apoyaron los primeros esfuerzos patriotas entre ellos los liderados por el general Antonio Nariño entre 1813 y 1814, periodo en el que se ubican los últimos años de Policarpa Salavarrieta, quien fue una de las heroínas que pasó a la historia por su contribución a la causa libertaria y junto a otras mujeres como Antonia Santos, sacrificó su vida siendo fiel a sus ideales en noviembre de 1817 en la Plaza Mayor de Santa Fe de Bogotá, fue por ello que su nombre ha sido inmortalizado en instituciones y en la numismática por ejemplo (recuérdese que antiguamente el billete de 10.000 llevaba su imagen y leyenda, al igual que la villa de Guaduas, su patria chica). Dedico estas líneas a la escuela que lleva su nombre en el municipio de Florida, que por cierto celebró en este 2025 su centenario de creación.

 

Policarpa o Apolonia Salavarrieta Ríos más conocida como “La Pola”, a quien conocimos sobre todo en el año 2010 por la producción televisiva del mismo nombre que si bien mostró apartes de la historia de esta heroína, muchos difieren sobre la ambientación del personaje y la realidad histórica o ficción que transmitió esta producción, que pese a ello rindió un justo homenaje a este importante personaje de la vida nacional, así como también a quienes forjaron la república en sus primeros años (1810-1815).

 

La Pola, como es conocida nace en la villa de San Miguel de Guaduas el 26 de enero de 1795. Sin embargo, hoy se discute sobre su lugar de natalicio. Hija de Joaquín Salavarrieta y Mariana Ríos, quienes poseían una regular fortuna conseguida gracias a la agricultura y el comercio. Policarpa fue la quinta de siete hermanos.

 

Su padre Joaquín Salavarrieta, participó en la fallida emancipación de los comuneros y conoció personalmente a Antonio Nariño, con el cual simpatizó en sus ideas independentistas. Es por ello que decide trasladarse con su familia a Santa Fe para apoyar las ideas revolucionarias y de emancipación. Pero en la peste de viruela, muere junto a su esposa Mariana y algunos de sus hijos. La Pola y su hermana mayor Catalina regresan a la villa de Guaduas. De regreso a Santa Fe, se encuentra con Antonio Nariño que, tras instalarse nuevamente en la capital de reino tras su exilio en Cartagena, se opone a la primera junta de gobierno criolla regentada por Jorge Tadeo Lozano y otros patriotas.

 

Al producirse el periodo de la “patria boba” es decir, el enfrentamiento entre federalistas y centralistas, La Pola apoya las ideas de un gobierno centralista de Nariño para hacer frente a una posible incursión de España para recuperar sus posesiones en América, lo que efectivamente sucedió en el año de 1815, cuando el régimen del terror comandado por Pablo Morillo que inició en Cartagena se extendió por todo el país, castigando ejemplarmente a quienes se habían levantado en contra de las autoridades e incluso habían creado juntas autónomas de gobierno que juraban fidelidad al monarca Fernando VII.

 

La Pola, es uno de los pocos casos de fusilamiento a mujeres, pues en su mayoría solo eran desterradas o castigadas severamente y el valor de esta heroína le llevó inclusive a despreciar las oportunidades de salvar su vida en pos de la libertad de la patria. Se cree que murió junto con Alejo Sabarain y otros sentenciados, con los ojos vendados y amarrada de espaldas, tal era la costumbre para los traidores a la Corona y en el patíbulo, pronunció las siguientes palabras:

 

"¡Pueblo indolente! ¡Cuán distinta sería hoy vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad! Pero no es tarde. Ved que, mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más. ¡No olvidéis este ejemplo!" En la cárcel su compatriota Joaquín Monsalve redactó el famoso anagrama que la identifica como epitafio: "Yace por salvar la patria".

 

El ejemplo y valor de la Pola, fue continuado por otras mujeres entre ellas la esclava María Antonia Ruiz, quien tomó parte en la batalla de San Juanito ocurrida en las afueras de Buga el 28 de septiembre de 1819, en la cual las milicias vallecaucanas derrotaron a las fuerzas realistas de la gobernación de Popayán. Otras heroínas vallecaucanas fueron respetivamente según Alberto Scarpetta: Dorotea Lenis, Carlota Rengifo, Francisca Denis, María del Carmen Olano y Bárbara Montes, entre otras más, a quienes la patria debería rendir un justo homenaje como protagonistas y forjadoras de nuestra historia.

Adaptación: Gustavo Torres Álvarez.

Centro de Estudios Históricos de Florida

Noviembre de 2017

Fuente: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/salavarrieta.htm

miércoles, 10 de septiembre de 2025

ORIGENES DE FLORIDA. En sus 192 años

A través de la obra que tuve la oportunidad de publicar el año pasado con el apoyo de la Universidad del Valle, hice un recorrido por las etapas históricas de Florida desde sus orígenes hasta la actualidad, desmitificando en cierta forma aquellas versiones que siempre se han considerado desde los relatos populares y de la tradición oral que como he mencionado en otras oportunidades, carecen de bases fiables o comprobables para considerarlos como una historia oficial, fue por ello que acoplando diferentes crónicas del siglo pasado como investigaciones históricas recientes, pude concluir que: Nuestro pueblo si bien se dice que fue fundado, lo más correcto sería mencionar que tuvo un proceso de creación en el cual participaron más de dos ciudadanos junto a sus familias que se habían establecido en tierras que eran jurisdicción de la ciudad de Caloto, mucho antes de 1825 como los Varona, Bedoya, Echeverri y otros más de diferentes orígenes étnicos como criollos, mestizos, pardos, montañeses, libertos y esclavos, que dieron origen a nuestra localidad en el siglo XIX.

 


Antigua Calle Real(hoy Calle novena). Archivo Leonor Cadavid & Álvaro Erazo.

Junto a estos pobladores, la Iglesia también tuvo un papel destacado en nuestros orígenes, puesto que primero se creó la parroquia en 1826, antes de ser establecida la población como centro urbano antes de 1835, por la fragmentación de los globos indivisos como el del Pedregal donde se halla la cabecera urbana, como lo bien lo expresaba el historiador Mauricio Zúñiga; aunque en los últimos años se ha reconocido por parte del gobierno local al 22 de septiembre como fecha de aniversario municipal.

 

Aún hay quienes suelen confundir el actual bicentenario parroquial con el segundo centenario municipal, del cual restan aun varios años; mientras que en esta misma declaratoria de 2018, se destacó que el 13 de junio era solo la fecha de su patronato es decir de San Antonio de Padua, celebrada cada 13 de junio; aunque si fuésemos justos con la documentación de época, la fecha real de su aniversario debería celebrarse cada 1° de julio, cuando el gobierno caucano creó el curato de Perodias, que es la verdadera fecha de surgimiento de nuestra localidad, con independencia o autonomía administrativa, respecto de su antigua jurisdicción es decir Candelaria y desde sus inicios perteneciente al cantón de Palmira.

 

Un segundo aspecto que destaqué en mi obra, fue el de dar fundamento a fechas que se habían citado, sin documentación al respecto, entre ellas la de su elevación a la categoría de distrito, lo cual solo fue posible hasta el 22 de enero de 1864, mediante la ordenanza 1ª de la provincia de Palmira, en la que se le otorgó entre otros la categoría de villa, lo que permite suponer que, para entonces la antigua parroquia, mereció de acuerdo a su población y desarrollo un mayor grado de autonomía, durante la época federal de los Estados Unidos de Colombia.

 

Para este mismo año, se conformó su primer Concejo y se eligió a su primer alcalde distrital Manuel María Bedoya, aquí se comprueba cómo fueron los descendientes de las primeras familias y otras que llegaron luego, quienes asumieron cargos  civiles y judiciales como Cornelio Quintana y Apolinar Obregón, quien fue uno de los ciudadanos que participó en el surgimiento de Pradera en 1867, que fue creada con la categoría de aldea con tierras que antes pertenecieron a los distritos de Palmira y Florida respectivamente y en el caso local, se fijaron sus límites por el sur mediante el río Párraga como se conserva hasta nuestros días.

 

Dentro de la publicación mencionada que fue el anhelo no solo personal, sino del Centro de Estudios Históricos y como un homenaje a sus gestores, quedan aspectos todavía por investigar y completar en archivos de España, América Latina y Colombia, puesto que aún es muy poco lo que se ha podido conocer sobre el periodo prehispánico de la localidad y sus alrededores, que en línea con las investigaciones más recientes se destaca que si hubo población aborigen identificada dentro de la cultura Bolo-quebrada seca, a su vez limítrofe con otras culturas como los Calocotos, Buchitolos y Nasas, estos últimos que hoy se ubican en la zona montañosa de la cordillera Central; mientras que sobre el periodo colonial, hay datos más exactos que se han hallado en archivos cercanos como el de la ciudad de Cali, cabildo que otorgó en su época las tierras de la otra banda del rio Cauca a prestantes familias de la gobernación de Popayán entre ellos los Quintero Silva y Sancha Varona, estos últimos que llegaron posteriormente a la región en mención en el siglo XVIII y los primeros que figuran como propietarios y algunos de ellos como encomenderos de Candelaria, entre estos el capitán Cristóbal de Silva Saavedra, esto en el siglo XVII, es por ello que el Archivo Central del Cauca le ha relacionado con el surgimiento de Perodias en 1667, aunque lo más correcto con documentación al respecto, es que fue un año después en 1668, cuando se mencionó por primera vez al llano del mismo nombre, en las visitas de oidores de la Audiencia de Quito, entre ellos Diego de Inclán Valdez.

 

Habría que seguir consultando los libros de cabildo de este periodo y del siglo siguiente, para unir a este linaje con don Juan Luis Sancha Varona, quien fue alcalde de Buga y a quien se le menciona por Mariano Sendoya y otros autores como primer propietario de la hacienda que dio origen a nuestro pueblo, lo que en parte ha sido posible comprobar mediante registros eclesiásticos del siglo XVIII entre ellos los primeros libros de sacramentos de Candelaria, en los cuales se menciona a la esposa del mencionado Sancha, doña Isabel de Escobar Alvarado en los primeros matrimonios que celebró el presbítero Lucas de Rojas y Velasco en la capilla de Santa Rosa en 1736, lo que supone que para entonces ya se habían construido los edificios de la hacienda, al igual que se habían otorgado sus tierras a este linaje, en jurisdicción de Caloto.

 

Otro aspecto mencionado en mi relato y que aún no se ha estudiado ampliamente es el del periodo de confrontación de la Independencia, en el que no solo Perodias, sino también otros sitios hicieron donativos a la causa patriota, entre ellos los vecinos del Pedregal y Desbaratado, estas referencias junto a las del periodo colonial, que custodia la Universidad del Cauca en Popayán, deberían ser recopiladas para completar nuestros orígenes como lo previo al surgimiento de Florida, ojalá el gobierno local apoyase esta valiosa y ardua tarea académica para bien de la memoria floridana y la posteridad.

 

He tratado de ser sucinto en mi relato, dando énfasis sobre todo a los comienzos y antecedentes del actual municipio, que se encuentra en el capítulo “Florida y sus orígenes” de la obra de mi autoría; en una segunda entrega en el mes de octubre, partiré desde las últimas décadas del siglo XIX hasta el nuevo milenio inclusive, explicando varios procesos que configuraron la localidad que hoy nos cobija. “Celebremos juntos este nuevo aniversario aun en medio de nuestras diferencias, destacando el legado de nuestros mayores y no olvidemos que la tradición y la historia son nuestras raíces, puesto que sin ellas no tendríamos cimientos, ni identidad como floridanos”.

 

TORRES ÁLVAREZ GUSTAVO. Remembranzas de Florida. Editorial Universidad del Valle. Cali, 2024.

miércoles, 20 de agosto de 2025

La construcción del concepto de Nación

 

En otrora el antiguo virreinato de la Nueva Granada, agrupaba diferentes provincias y ciudades muy distantes y separadas entre sí por accidentes geográficos, climas y culturas, etc, al punto que algunas de ellas dependían de la real audiencia de Quito y no de Santa Fe como la gobernación de Popayán, pese a que en el siglo XIX habían transcurrido más de tres siglos de dominación hispánica, aún no había una identidad homogénea en torno a unos símbolos, tradiciones y celebraciones como sí ocurrió después del periodo de la Independencia (1810 en adelante), cuando se buscó realizar un proyecto de federación de las diferentes regiones entre ellas: Antioquia, Cartagena, Santa Marta y Cundinamarca, entre otras, sin embargo este anhelo se esfumó por las diferencias de pensamiento de sus líderes respecto al modelo de gobierno que se debía seguir y el cual solo se afianzó después de 1819, cuando se integró a las diferentes provincias a una sola república, regida por una sola constitución: Colombia.

 

Tomada de colombia.com

Los símbolos, fueron un aspecto de importancia entre ellos la bandera tricolor, cuya autoría fue del prócer venezolano Francisco de Miranda en 1806, el cual ha sido uno de nuestros principales emblemas desde comienzos de la patria hasta nuestros días, junto con el escudo que ha sufrido diferentes modificaciones, hasta llegar a sus actuales elementos desde 1834, en tiempos de la republica de la Nueva Granada, el cual fue sancionado por el presidente de entonces, general Francisco de Paula Santander.

 

Sobre las celebraciones, entre ellas la del 20 de julio, es necesario destacar que solo fue hasta el 8 de mayo de 1873, cuando el Congreso decretó como fiesta nacional esta fecha, que hasta entonces, era una conmemoración netamente santafereña, a la cual hacían oposición principalmente caucanos y cartageneros, estos últimos que tenían su propia efeméride en el mes de noviembre.

 

Finalmente, sobre el himno nacional, se tiene en cuenta que fue estrenado en 1887, con letra del presidente Rafael Núñez y música del italiano Oreste Sindici; pero solo se oficializó en el año de 1920 y desde entonces se ha convertido en uno de los símbolos de la colombianidad, el cual se debe entonar en todo acto oficial y que con sus 11 estrofas representa la historia y los personajes más destacados de la nación.

 

Para concluir, se tiene en cuenta que somos un país multicultural y biodiverso, pero unido como hemos visto por medio de tradiciones, celebraciones y símbolos, que nos han permitido el ser colombianos hace más de doscientos años.

 Autoría: Gustavo Torres Álvarez.


martes, 17 de junio de 2025

MEMORIA, FE Y TRADICION. 200 años de evangelización

 

El pasado 12 de junio en el marco de la Fiesta Patronal de San Antonio de Padua, se realizó un importante conversatorio con la presencia de importantes historiadores, docentes e investigadores con los cuales se tuvo la oportunidad de dialogar en torno a los orígenes de la evangelización en la región y en el municipio de Florida, así mismo se destacó el liderazgo de la parroquia en la historia de nuestro pueblo y el gran valor de sus tradiciones y celebraciones, entre ellas las fiestas del santo patrono, celebradas desde el siglo XIX cada 13 de junio.


Invitados al Conversatorio. Secretaria de Cultura y Turismo

Datos Históricos de Interés

Gustavo Torres, comenzó por hablar sobre los antecedentes de la evangelización en la región y en el municipio de Florida, entre los siglos XVI y XVIII respectivamente, en los cuales se constituyó el obispado de Popayán en 1546 con su primer obispo Juan del Valle, más tarde con el establecimiento de resguardos y encomiendas entre ellas la de Candelaria, se adoctrinó a los nativos y más tarde a los esclavos en lugares como el “llano de Perodias”. Finalmente, antes de 1736 se habían creado las parroquias de Llanogrande y Candelaria, esta última perteneciente a la ciudad de Caloto, que fue la encargada de administrar los primeros sacramentos por parte del presbítero Lucas de Rojas y Velasco, en los sitios que dieron origen a Florida como Desbaratado y Bolo respectivamente, los cuales fueron viceparroquias de este curato, con las cuales surgió Florida como parroquia en el siglo XIX y donde moraron linajes de importancia entre ellos los Barona, Bedoya, Echeverry y otros más, algunos de ellos eran criollos y otros pardos en su gran mayoría.

 

El licenciado Mauricio Zúñiga, por su parte ilustró al público en torno al surgimiento de Perodias (más tarde Florida), teniendo en cuenta la organización territorial de la Colonia y de la república, trasladándonos a las primeras décadas del distrito municipal en la segunda mitad del siglo XIX, a través del testamento del párroco Juan Ignacio López en 1870, un documento de gran valor documental que nos muestra apartes de la zona urbana de la entonces villa, perteneciente a la provincia de Palmira con sus escenarios geográficos como el indiviso del Guaico y ciudadanos de renombre como Pantaleón Bedoya, a quien la tradición oral ha dado el título de fundador, aunque si bien fueron su señor padre y tío respectivamente, quienes fueron protagonistas de los inicios de la parroquia entre 1826 y 1835 respectivamente, según fuentes eclesiásticas y notariales.

 

Por su parte Ojab Shaik Cobo, mencionó que anterior a la creación de la parroquia de Perodias, las familias recibían los sacramentos entre ellos el de matrimonio en la iglesia del curato de Santa Ana, además enunció que el proceso de construcción de la primera iglesia, fue muy dilatado, teniendo en cuenta múltiples inconvenientes, hasta lograr su culminación, la cual fue inaugurada por el obispo de Popayán de la época, que en ese entonces fue traído en un carruaje que transitó las polvorosas vías del pequeño poblado, recibido con gran alborozo por los floridanos de entonces. Se mencionó también que la primera casa cural, se ubicó donde hoy se encuentra la escuela Sagrado Corazón de Jesús. Sobre la fiesta del santo patrono, destacó que era una fiesta de gran solemnidad, en la que los colegios y escuelas debían hacer calle de honor al señor obispo de Palmira, que venía en esa fecha para la celebración de la sagrada eucaristía y de las confirmaciones.

 

Marely Ararat, destacó que la devoción a San Antonio, era una de las fiestas más importantes de Florida, la cual dio paso a las primeras ferias del municipio que llevaron su nombre en la década de 1980. También era costumbre, vestir a los niños con la túnica de San Antonio en agradecimiento por un favor recibido, entre ellos la salud.

 

La licenciada María Nury Delgado, hizo énfasis en la avioneta de la Fuerza Aérea que se precipitó sobre el patio de la antigua casa cural en agosto de 1962, donde perecieron sus dos ocupantes.

Finalmente, en medio de la jornada académica, se presentó una entrevista realizada por el grupo Foto Memoria Viva a la señora Alba Leonor Cadavid, quien destacó la gran tradición religiosa del municipio, expresada sobre todo en la celebración de las fiestas patronales de San Antonio y en la Semana Mayor respectivamente.


Conclusiones

Álvaro Erazo, manifestó que es necesario seguir indagando los orígenes de la localidad en archivos regionales como el de la Academia de Historia de Buga, donde pueden reposar varios registros, que podrían aclarar el proceso del establecimiento de la hacienda que dio origen al actual municipio de Florida.

 

Es importante destacar que, en Florida, la religiosidad católica ha sido un aspecto fundamental, desde sus orígenes y por ello aún prevalece el 13 de junio, el día de San Antonio, como una fiesta patrimonial del pueblo floridano, con la cual la mayoría de habitantes se sienten identificados.


miércoles, 21 de mayo de 2025

Esclavizados, palenqueros y libertos

 

Cada conmemoración del día de la afrocolombianidad se convierte en una oportunidad para indagar en aquellas versiones historiográficas, que contrastan con los relatos de esclavismo y sometimiento, realizado en su época por el imperio español.

Un primer aporte, lo realiza el docente Pedro Hernán González en su obra “Impacto simbiótico de las colonias del Pacifico” en la que hace referencia a la llegada de africanos no propiamente en condición de esclavitud durante las primeras exploraciones al nuevo mundo, entre ellos: Ñuflo de Olano y Juan de Beas, quienes aparecen referenciados en el descubrimiento del Océano Pacifico en 1513.

Negros rebeldes. Tomada de afroamiga

Para el periodo colonial, es decir en el siglo XVII, se ha mencionado que Benkos Biohó, dio origen al palenque de San Basilio, convirtiéndose en el primer territorio libre del país y del continente. Un siglo mas tarde, es decir en 1790 según el Archivo de Cespedesia, en cercanías al rio Desbaratado, existió un palenque de negros y mulatos, entre ellos Manuel Sánchez que inclusive subsistió hasta las primeras décadas de la república, según registros de la Notaria Primera de Palmira.

Las haciendas de la gobernación de Popayán, como lo mencionaba la doctora Zamira Diaz, emplearon una gran mano de obra esclava para su respectivas labores agrícolas y mineras, fue por ello que en el momento de la independencia sus economías van a sufrir un fuerte impacto, por la fuga de esclavos o bien el reclutamiento forzado de ambos bandos en confrontación: realistas y patriotas. Un ejemplo de ello, fue la situación que sufrió la hacienda Perodias durante la reconquista española, e inclusive luego de la liberación de Boyacá hasta 1820, cuando las fuerzas realistas generaron varios destrozos en ella y en otras más de la jurisdicción de Caloto como El Espejuelo, de acuerdo con autores como Mariano Sendoya.

La tradición oral ha mencionado que Florida, surgió en torno al caserío de esclavos llamado “San Antonio”, sin embargo hay que destacar que si bien los esclavos y algunos libertos, hicieron parte de la población, con la cual inició la parroquia de Perodias, no constituían el mayor número de moradores, según el censo de 1825, el cual enumera 225 esclavos de un total de más de 1000 habitantes (entre ellos algunos blancos y en su mayoría libres de todos los colores) ; cuatro años antes, se había decretado la libertad de vientres en el Congreso Constituyente de Cúcuta en 1821, iniciándose de esta forma, el largo camino hacia la abolición de la esclavitud de acuerdo con autores como Alonso Valencia, que se proclamó el 21 de mayo de 1851 por el general José Hilario López.

En Caloto y sus alrededores, hubo diferentes levantamientos en la década de 1840, entre ellos de negros y mulatos en sitios como el llano del Fraile, donde hubo enfrentamientos con las autoridades republicanas, que terminaron con el fusilamiento de algunos cabecillas como: José Antonio Tascón y Cayetano Nieto, en la plaza mayor de esta ciudad el 31 de octubre de 1843, de acuerdo con la obra “Florida y su tradición” (Zúñiga, 2011).

Autoría: Gustavo Torres Álvarez

miércoles, 7 de mayo de 2025

20 años del libro Recuperando la Memoria Colectiva

Hace ya dos décadas se produjo una gran obra sobre la historia de nuestro pueblo, que contó con un selecto grupo de autores en cabeza del entonces Personero Municipal Homero Montaña Narváez, que junto al equipo editorial e investigativo dieron vida y forma a la obra “Florida, recuperando la Memoria Colectiva”, que tuvo la dirección de Lizardo Carvajal y la editorial Poemia que hicieron de esta publicación un referente en cuanto a las crónicas e historias de nuestra localidad, en seis capítulos que configuran nuestra identidad en temáticas tan relevantes como sus personalidades de renombre, el origen de sus barrios y recogimientos, así mismo el aporte de las colonias, la conformación de sus servicios públicos, que la hacen una fuente de consulta obligada para conocer de primera mano las anécdotas de sus autores como: Ojab Shaik Cobo, Marely Ararat, Nury Delgado Trujillo, Fernedy Yonda Silva, Mauricio Zúñiga, entre otros mas que dejaron un gran legado que se ha completado en el tiempo con nuevas investigaciones y que de hecho, podría tener una segunda parte, si se cuenta con el liderazgo político y cultural necesario para realizar tal iniciativa.



Portada boletín XXVI (abril de 2025)

Por otra parte, el boletín Memoria Floridana, llega a su octavo aniversario, convirtiéndose en un medio de difusión local desde 2017 desde el cual se han promovido las investigaciones en torno a nuestros orígenes, empleando la indagación en fuentes primarias para conocer en su contexto el testimonio de nuestros ancestros, sin desestimar por supuesto a cronistas locales como Marco Antonio Valencia y otros más.


Como fundación, es un  orgullo presentarles esta vigésima sexta edición del año 2025, en la cual encontrarán temas de importancia como el próximo Jubileo del Bicentenario Parroquial, se presenta también el catalogo de boletines y artículos publicados en 2024 y a su vez las efemérides mas relevantes de este nuevo año. 


Finalmente agradecer el apoyo que hemos tenido del sector gubernamental, comercial y eclesiástico durante todos estos años, a todos los lectores, académicos de la localidad y la región a quienes llega mensualmente en formato digital las ediciones de colección y conmemorativas. MF


 Memoria Floridana, 8 años de recopilación de la historia local (2017-2025).