El pasado 21
de octubre de 2025, la parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá del
municipio del Cerrito, celebró sus doscientos años de creación, con la
presencia del actual obispo de Palmira y una buena parte de su clero, con una memorable
celebración eucarística se honró el legado de sus primeros habitantes y de sus
párrocos entre ellos Manuel José Guzmán, a quien se inmortalizó con una pintura
y una escultura, como homenaje de la feligresía al presbítero fundador. En este
escrito, expondré como el primer párroco de la comunidad sirvió pastoralmente
antes de 1825 en el curato de Candelaria, al igual que el presbítero Francisco
Quijano y Lemos, primer párroco de Florida.
En los tiempos de la reconquista
española, donde la mayoría de criollos que lideraron el proceso de la
Independencia pasaron a la historia en el patíbulo, por parte de las
autoridades realistas, en la región de Caloto del obispado de Popayán, dos
sacerdotes iniciaban su ministerio en el curato de Candelaria, cuya iglesia
parroquial se ubicaba en el pueblo del mismo nombre, de gentes mestizas,
pardas, libertos y esclavos, me refiero en primer lugar a Francisco Quijano y
Lemos, quien aparece referenciado según los archivos de esta época en noviembre
de 1817, para entonces fue el ministro celebrante del bautizo de don Juan Josef
Noguera y Baraona, hijo legítimo de Cristóbal Mosquera y doña María Ignacia
Varona, celebrado en la viceparroquia de Santa Rosa.
Un año después, para el 20 de
febrero de 1818 figuró el Presbítero Manuel José Guzmán como oficiante del
bautizo de Brígida Bedoya y Palomino, hija legitima de Julián Bedoya y María
Palomino, esto en la viceparroquia de Perodias; meses después, se encargó de
celebrar en la viceparroquia de la Concepción del Bolo, el matrimonio entre
Josef Joaquín Echeverry y Juana Molina el 7 de abril de este mismo año, lo cual
nos muestra que fue un ministro cercano a la feligresía de la región, téngase
en cuenta que nació en Palmira a finales del siglo XVIII y estas referencias
demuestran también que tuvo relación directa con las primeras familias que más
tarde promovieron la creación del curato; fue nombrado como párroco del
Cerrito, tras la creación de esta comunidad por el obispo Salvador Jiménez de
Enciso el 21 de octubre de 1825 y previamente en el proceso de la fundación de
la población el 30 de agosto, en la que se le atribuye un papel destacado como
su primer párroco.
Previo a la creación de la
parroquia que dio origen a Florida, el presbítero Quijano y Lemos, figuró como
celebrante de algunos sacramentos respectivamente entre ellos del matrimonio
entre Ángela Lozano y Antonio Belalcázar en septiembre de 1825, al igual que en
la boda de Andrés Chávez y María Rosa Zapata en febrero de 1826, esto confirma
su presencia en la zona para entonces adscrita a Candelaria, pero que ya
aparece referida con categoría de parroquia, en el primer censo de Palmira como
parte integrante de este cantón, cuando le fueron adjudicadas a este nueva
población, las tierras entre los ríos Bolo y Desbaratado, mientras que Palmira
cedió al cantón de Buga, las tierras en las cuales se enmarcó la parroquia del
Cerrito, según el decreto de la curia payanesa presidida por Monseñor Jiménez
de Enciso, quien a propósito fue el último obispo de Popayán de origen español
y el primero en aceptar el gobierno republicano a partir de 1822, pese a que tras el triunfo patriota en el
Puente de Boyacá en 1819, huyó a Pasto, pero decidió regresar a la sede del obispado
por gestión diplomática que hicieron los generales Francisco de Paula
Santander, Antonio José de Sucre y el Libertador Simón Bolívar, a quien después
de considerar un enemigo del Rey, luego le elogió como padre de la república
naciente, de esta forma, terminó sus años de ministerio como un ferviente
patriota y tuvo incidencia en el surgimiento del Cerrito, Florida, Yotoco y
otros pueblos más, puesto que para la época el término “parroquia” no
representaba solamente una entidad eclesiástica, sino a su vez una división
administrativa republicana, creada tanto por las autoridades eclesiásticas como
por las civiles, de acuerdo con la ley de patronato, esto en las primeras
décadas del siglo XIX.
Algunos datos genealógicos del ilustre
ministro de origen palmirano M.J Guzmán, se encuentran contenidos en el
Diccionario Genealógico del Cauca en el que se menciona que ejerció su
ministerio en diferentes ciudades de la región, entre ellas Cartago y Palmira
respectivamente, para pasar entonces al Cerrito, parroquia de nueva creación, en
la cual se le refiere como fundador, puesto que cooperó a la traslación del
curato a su sitio actual, donde permaneció hasta 1838, pocos años antes de su
fallecimiento.
Mientras que sobre el cura
Quijano y Lemos, primer cura propio de Perodias en 1826, se tiene que nació en
Popayán en 1765 y murió en 1831, de acuerdo con Gustavo Arboleda, la familia
Quijano es de abolengo muy antiguo, según los nobiliarios españoles y sus
propios pergaminos. Algunos autores le refirieron, como uno de los impulsores
de la fundación de Florida; sin embargo, con la documentación recopilada hasta
la fecha, entre ellos los archivos eclesiásticos de Candelaria, se comprueba que
ya se hallaba presente en la región antes de 1825, fue por ello que al momento
de reunirse los vecinos de las viceparroquias para ser erigidos como nuevo
curato, le eligieron de manera unánime como su primer párroco, como se puede
leer en el expediente sobre su creación y que ejerció en esta nueva comunidad
entre 1826 y 1830, donde administró los primeros sacramentos en la iglesia
parroquial de Santa Rosa y otros sitos como el Bolo, Desbaratado y Pedregal.
De estos dos importantes
ministros que dejaron huella en sus respectivas comunidades, podemos hacer el
honor que les confiere la Sagrada Escritura: Hagamos el elogio de los hombres ilustres, de nuestros antepasados en
la historia (Eclesiástico 44, 1) y también el homenaje del profeta Daniel: Los doctos brillarán como el fulgor del
firmamento, y los que enseñaron a la multitud la justicia, como las estrellas,
por toda la eternidad (Dn 12,3).
Fuentes primarias
Archivo
Arquidiocesano de Popayán. Legajo 72 y Decreto 835 de julio 1° de 1826
Archivo
Parroquial de Candelaria. Libro II de Bautizos y II de Matrimonios.
Libros y Publicaciones
Diccionario Biográfico
y Genealógico del antiguo departamento del Cauca. Gustavo Arboleda. 1962.
Autoría: Gustavo Torres Álvarez






